El aceite esencial de mirra se obtiene de la resina del árbol Commiphora myrrha, usada desde hace milenios en Egipto, Grecia y la medicina ayurvédica por sus propiedades resinosas y balsámicas. Su aroma es cálido, amaderado y ligeramente ahumado, con un fondo dulce y terroso que lo hace ideal como nota base en mezclas y perfumería natural.
Tradicionalmente se valora por su acción astringente y cicatrizante: se emplea diluido en aceite portador para pieles maduras, resecas o agrietadas, y en enjuagues bucales caseros para el cuidado de encías sensibles. Por vía aromática, en difusor, ayuda a despejar las vías respiratorias y a generar un ambiente de recogimiento, lo que explica su uso histórico en rituales y meditación.
Modo de uso: diluir 2–3 gotas en 10 ml de aceite portador (jojoba, almendras o coco fraccionado) para aplicación tópica. En difusor, 3–5 gotas por cada 100 ml de agua.
Precaución: no usar durante el embarazo ni la lactancia. Uso externo únicamente. Mantener fuera del alcance de los niños. Realizar prueba de sensibilidad antes del primer uso.
